En mi vida en el turismo, he visto cómo los viajeros mexicanos buscan experiencias cada vez más diversas y emocionantes. Una de las tendencias más llamativas es el turismo deportivo internacional: viajar fuera del país para asistir a eventos profesionales como partidos de fútbol europeos, Grandes Premios de Fórmula 1, torneos de tenis de Grand Slam o competencias de la NBA. Estos viajes ya representan una oportunidad atractiva que las agencias de viajes deben empezar a explorar con seriedad.
El mercado global del turismo deportivo está en plena expansión, de acuerdo con la empresa WiseGuy Reports está estimado en USD 751 mil millones en 2023 y con proyección de crecimiento en los próximos años. Aunque no existen cifras específicas solo para México, esto refleja un flujo global de personas dispuestas a gastar en desplazarse por el mundo y vivir experiencias únicas.
En cuanto a las agencias de viajes mexicanas, el turismo de viajes de ocio ya se posiciona con fuerza. En 2024, el mercado mexicano de viajes de placer, de acuerdo con IMARC Group, alcanzó USD 11 200 millones, con una proyección de crecer hasta USD 21 800 millones para 2033. Dentro de ese universo, el turismo deportivo internacional tiene un potencial atractivo: ofrece paquetes con boletos para eventos, transporte, alojamiento, tours locales, e incluso experiencias exclusivas como cenas con atletas o acceso VIP.
Para una agencia de viajes, atender a un cliente deportivo significa mayores márgenes: un paquete premium con boletos para un evento deportivo, vuelos, hotel, transporte local y actividades extra puede tener un valor significativamente más alto que un viaje recreativo estándar. Aun sin cifras exactas, está claro que atender este nicho puede elevar el ticket promedio y fidelizar a un segmento de viajeros con alto interés y presupuesto.
Además, los mexicanos que viajan por deporte suelen extender su estancia: combinan el evento con turismo cultural, gastronómico o de naturaleza. Así, no solo ganan hoteles y aerolíneas, sino también operadores locales en los destinos. Esto impulsa la colaboración entre agencias mexicanas e internacionales, elevando la competitividad y visibilidad de nuestros aliados.
México cuenta hoy con condiciones inmejorables: una clase media creciente con mayor poder adquisitivo, conectividad aérea sólida, y agencias cada vez más especializadas. El reto está en capacitarse, formar alianzas en destinos deportivos clave, y diseñar productos atractivos: paquetes “turismo deportivo + cultura local” dirigidos a aficionados mexicanos que desean vivir la pasión internacionalmente.
En resumen, el turismo deportivo internacional representa una ventana de oportunidad para agencias de viajes mexicanas dispuestas a innovar. Es un mercado con alto valor percibido, mayor margen y capacidad de fidelización. Aprovecharlo de manera estratégica puede abrir una nueva era en la forma de viajar y de vivir el deporte para los mexicanos.
